1884, el restaurante de Francis Mallmann en Mendoza

La atmósfera creada en 1884 es única e incomparable. Sus imagenes, sus aromas, sus vinos y sus comidas generan una experiencia gastronómica para ser digna de aprovechar.

Reservar una mesa en uno de los mejores 50 restaurantes de Latinoamérica suena imposible pero no lo es. Es suficiente con ingresar a su sitio oficial, dejar unos datos personales y detallar la fecha de visita al restaurante.

1884 está ubicado en la bodega de Escorihuela Gascón formando así un maridaje casi mágico con cada uno de sus platos, previamente asesorados con el vino adecuado de la mano del sommelier Kevin Gutierrez.

Llegamos alrededor de las 21hs y nos ubicamos en una mesa en el jardín. Lo suficientemente cerca como para contemplar la parrilla y el horno de barro que chispeaban incansablemente pero no tanto como para salir con olor a ahumado en la ropa.

De entrada pedimos una pera fresca envuelta en jamón crudo con burrata, brotes verdes y gremolata de frutos secos. El nombre de por sí ya contiene inmensurable belleza. Aquí el resultado:

Restaurante 1884 – Peras frescas envueltas en jamón crudo

Una obra maestra como para que nuestro paladar comience a transitar el camino que nos tiene preparado el equipo de cocina.

Los platos principales que pedimos fueron ojo de bife y la famosa pero difícil de conseguir carne wagyu. Este último corte de carne es reconocido como uno de los manjares más deliciosos del mundo. Las vacas reciben un trato especial como masajes anti stress, y algunos granjeros hasta les ponen música clásica para que no sufran de nervios. La carne wagyu es originaria de Japón y desde hace algunos años, fueron surgiendo algunos productores que crían este ganado en Occidente.

Wagyu a la parrilla con chimichurri y papas patagónicas

El tiempo en que el parrillero deja la carne, cocinada únicamente a leña, está cronometrado y en sincro con el grado de cocción que hayamos solicitado. Los platos demoran un tiempo más que razonable considerando que los realizan en el momento. La carne fue servida sobre un colchón de papas ultra frito. La carne un 10 pero la guarnición deja mucho que desear. Quizás está bien si se tiene en cuenta el realce de la carne pero para un plato de $1300 pueden superar esa simpleza.

El ojo de bife, mejor presentado y acompañado de una ensalada verde para resaltar los colores de la carne.

Finalizamos nuestra comida con unas frutas quemadas. Era inaudito estar en un restaurante de Francis y no pedir algo de la carta cuyo nombre tuviera esa palabra.

En las opiniones de Google o Tripadvisor los precios parecen un tanto elevados. Pidiendo 1 entrada, 2 platos principales y 1 postre se come espectacularmente bien. Como habrán visto en las fotos las porciones son generosas y no escatiman como la mayoría cree sobre este tipo de restaurantes. Supongamos que uno ordena una copa de vino intermedio (sirven 2 veces) y agua mineral sin límite para beber. Se puede comer en 1884 por unos $4.000 con propina incluida. (Precio Febrero 2019).

Si están de visita en Mendoza es una oportunidad para no dejar pasar. Darse el gusto de sentarse a comer en uno de los restaurantes del chef argentino reconocido mundialmente y dejarse llevar por sus manjares.

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